Velada de Oración Contemplativa Cesp - Sábado 26 de Mayo 8pm te esperamos vestido de rojo o blanco para esta gran velada!
Misa de Domingo 27 de Mayo
a la 1pm en el CESP
feb
02

Nació el 28 de marzo de 1515 en Ávila, (España). En plena adolescencia, la muerte de su madre la llevó a una experiencia de filiación mariana; pero otros vientos barrieron los primeros brotes de piedad. Cuando cumplió 16 años, su padre decidió internarla en el monasterio agustino de Nuestra Señora de Gracia. Allí redescubrió la mejor veta de sí misma y se abrió a su destino. Con la primera de sus frecuentes e históricas “determinadas determinaciones” expresó su decisión de tomar el hábito. El 2 de noviembre salió del hogar paterno rumbo al monasterio carmelitano de la Encarnación, donde profesó el 3 de noviembre de 1537.
Teresa vivió en la Encarnación por 27 años, hasta la fundación “de nuestro monasterio del gloriosísimo padre nuestro san José, año de 1562″ (24 de agosto). Su ideal de vida contemplativa se materializó con el establecimiento de este primer convento de Descalzas, punto de arranque de su carrera de fundadora. Pronto, con todo el empuje de su vocación renovada, la mujer de caminos salió hacia Medina del Campo. Era el año de 1567 y Medina pasaría a la historia teresiana como lugar de un encuentro providencial: “… acertó a venir allí un padre de poca edad que estaba estudiando en Salamanca… Llámase fray Juan de la Cruz”. En este “frailecico” Teresa encontró la pieza que Dios mismo ponía en sus manos para iniciar la reforma de la rama masculina. En noviembre de 1568 se inauguró en Duruelo el primer convento de Descalzos.
La carrera fundacional de la Santa fue impresionante. En menos de cuatro años puso en marcha nueve comunidades, siete de monjas y dos de frailes. Su segunda etapa como fundadora se extiende de 1574 a 1576 (cuatro conventos en menos de dos años). Dos años antes de su muerte, Teresa llevó a cabo la tercera y última etapa de su obra fundacional. Después de recibir en Palencia la noticia acerca de la bula papal sobre la separación del viejo tronco del Carmelo, las preocupaciones por una nueva “reforma” en su comunidad primera de San José de Ávila y algunos sinsabores familiares ensombrecieron su existencia. Los viajes fundacionales se acercaban a su fin. En virtud de obediencia emprendió hacia Alba de Tormes su última jornada. “Hora es ya de caminar”, rezó al oído de Cristo y con Él se fue esta hija ilustre de la Iglesia, el 4 de octubre de 1582. Fue canonizada en 1622. En 1970 se convirtió en la primera mujer elevada por la Iglesia católica a la condición de Doctora de la Iglesia.
• Camino de Perfección
• Fundaciones
• Las Moradas o Castillo Interior
• Conceptos del amor de Dios
• Relaciones
• Exclamaciones
• Constituciones de las Descalzas
• Modo de visitar los conventos
• Respuesta a un desafío
• Vejamen
• Poesías
• Cartas